jueves, 17 de julio de 2014

Casa y el tiempo de habitar

Regresar con la mirada llena de estrellas y cielos altos. Regresar con los pies alegres de nuevos caminos. Regresar, abrir la puerta, recibir el abrazo de la casa de siempre como si fuera nueva. Volver a besar tu taza, tu copa. Reconocer el sonido del agua de tu grifo, la textura de tu sillón. Garabatear en el polvo acumulado. Hola casa, hola amigos, hola gata, hay tanto para contar, tomen asiento, estoy ordenando la colección de momentos que tengo para compartir. Hoy me duermo en brazos de mi casa.